lunes, 31 de enero de 2011

PEQUEÑAS CASAS ECOLOGICAS REVOLUCIONAN LA PLANIFICACIÓN URBANA


Las viviendas alcanzan elevados estándares de eficiencia energética y emplean madera sostenible

Un prototipo de vivienda ecológica y económica desarrollado por un especialista de la University of California, Berkeley podría significar un importante avance en el campo de las soluciones habitacionales, pensando en superar los graves problemas de planificación urbana que se observan actualmente en gran parte de las ciudades del planeta. Por Pablo Javier Piacente.
La solución a los distintos problemas urbanísticos que aquejan a las grandes ciudades en la actualidad podría llegar de la mano de un nuevo prototipo de vivienda sostenible, caracterizado por su bajo costo y diseño compacto. Ha sido desarrollado en la University of California, Berkeley, y en este momento se está estudiando su aplicación en la zona de California.

Como establecen una
nota de prensa de la mencionada casa de estudios y un artículo del medio especializado Physorg.com, el prototipo fue diseñado por Karen Chapple, profesor asociado de la University of California, Berkeley y titular del Center for Community Innovation de la misma universidad.

La pequeña casa que puede observarse en las imágenes fue construida en el patio trasero de Chapple, que dirige actualmente un estudio financiado por el
Centro de Transporte de la University of California, Berkeley. El propósito de la investigación es determinar cuántas de estas casas se podrían construir en áreas centrales de California y cómo podrían afectar a la economía local.

La casa en cuestión es un prototipo ecológico, que alcanza los más altos estándares de eficiencia energética e incluye madera sostenible. Cuenta con una lavadora de platos en miniatura, encimeras de granito, un dormitorio tipo loft, un tragaluz y un porche con sombra, entre otros detalles a tener en cuenta.

 Ecológicas y económicas

Este tipo de construcciones podrían tener un gran futuro, ya que serían muy funcionales a la hora de resolver los principales problemas urbanísticos que aquejan en la actualidad a las grandes ciudades. Al mismo tiempo, sus condiciones
ecológicas también significarían un importante aporte para el planeta.

Presentan una losa de cimentación de hormigón, que absorbe el calor solar durante el día y lo libera por la noche, logrando aprovechar recursos naturales renovables para soluciones de calefacción y agua caliente. A su vez, incluyen un techo de metal fabricado con materiales reciclados y pintura sin compuestos orgánicos volátiles.

Otro punto clave de este prototipo de vivienda sostenible es que fue construido por una suma total de 100.000 dólares, en una ciudad donde el precio medio por vivienda asciende a 400.000 dólares. En consecuencia, al tratarse de una solución económica podría propiciar el acceso a la vivienda de sectores hoy postergados en términos habitacionales.

Las pequeñas casas podrían marcar además un antes y un después en cuestiones de concientización ecológica, ayudando a los habitantes de las grandes ciudades a comprender cómo pueden reducirse la huella de carbono y el uso de recursos que no siempre son necesarias.
Una solución real

La popularidad de estas casas puede aumentar en la medida en que el mercado de vivienda tradicional no satisface actualmente las necesidades habitacionales de buena parte de la población. La construcción de estas viviendas en pequeños espacios, incluso en patios traseros como en el prototipo, suponen mayor flexibilidad y seguridad, la posibilidad de acceder a la vivienda por parte de ciertos colectivos o una oportunidad para generar ingresos por alquiler.

Según Chapple, los resultados preliminares de su estudio muestran que hay suficiente espacio en la zona de Berkeley para construir 4.000 pequeñas casas con las características del prototipo mencionado. Además de solucionar los problemas de vivienda de un buen número de familias, el proyecto también acercaría salidas a importantes inconvenientes de planificación urbana.

Es que junto a su carácter económico, eficiente y ecológico, las pequeñas casas también provocarían un aumento en la densidad poblacional de distintas zonas urbanas y periurbanas, logrando por ejemplo que el transporte público sea viable en esos sectores o que los indicadores de ordenamiento y reglamentación se adapten en mayor medida a las necesidades de los ciudadanos y del mercado.

La casa construida en el patio trasero de Chapple fue desarrollada por la empresa
New Avenue Homes, especializada en el diseño y construcción de pequeñas viviendas ecológicas y casas en patios traseros. La firma desarrolla viviendas con costos que oscilan entre los 60.000 dólares para una casa de dos dormitorios y unos 125.000 dólares para viviendas de mayor envergadura, transformándose en una excelente posibilidad para ciudadanos de bajos ingresos que, de otra manera, no podrían acceder a su vivienda.



domingo, 30 de enero de 2011

Nace una nueva clase de material inteligente a partir de supermoléculas

Nace una nueva clase de materiales inteligentes a partir de supermoléculas
Se emplean supermoléculas helicoidales conformadas por pequeñas esferas de látex
Ingenieros e investigadores de la University of Illinois y de la Northwestern University han dado el primer paso para el desarrollo de una nueva generación de materiales inteligentes, que podrían incorporar funcionalidades hoy inimaginables. Estos nuevos materiales se confeccionarían a partir de supermoléculas helicoidales, creadas gracias a la agrupación de pequeñas esferas de látex. Por Pablo Javier Piacente.
El nacimiento de una nueva clase de materiales inteligentes podría generar funcionalidades hoy inexistentes, con aplicación en diferentes campos de la actividad humana. El desarrollo forma parte de una investigación de especialistas de la University of Illinois y de la Northwestern University, que tiene como base el uso de supermoléculas helicoidales.

Según el artículo publicado por el equipo de investigación en la revista especializada Science y de acuerdo a la nota de prensa difundida por la University of Illinois, las supermoléculas helicoidales se estructuran a partir de esferas de coloide (específicamente látex) en lugar de átomos o moléculas.

Estas estructuras logran auto ensamblarse, abriendo el camino para el desarrollo de una nueva clase de materiales inteligentes. Para ello se emplearían métodos similares a los que pueden observarse en la funcionalidad de las complejas moléculas coloidales. Así lo afirmó Steve Granick, profesor de ingeniería de la Universidad de Illinois y uno de los líderes del equipo de investigación.

Según Granick, los ingenieros e investigadores han desarrollado pequeñas esferas de látex, que se atraen entre sí y al mismo tiempo se repelen en el agua, de acuerdo a las condiciones creadas. La naturaleza dual de estas esferas les brinda la capacidad para formar estructuras inusuales, de manera similar a los átomos y moléculas.

Naturaleza dual

Mientras que en el agua pura las partículas se dispersan por completo debido a la acción de sus cargas contrarias, cuando se agrega sal a la solución empleadas los iones de la misma suavizan la repulsión de las partículas, propiciando su acercamiento y reunión en distintos grupos.

Con concentraciones bajas en sal, se conforman solamente pequeños grupos de algunas pocas partículas. En los niveles superiores y a mayores concentraciones se crean grupos más grandes, conformando intrincadas estructuras helicoidales. Allí estarían dadas las condiciones para “imitar” este fenómeno y desarrollar una nueva generación de materiales inteligentes.

Como sucede con los átomos y las moléculas, las partículas empleadas en esta investigación pueden crecer y conformar estructuras cada vez más complejas. Este fenómeno sería común si estuviéramos hablando de átomos y moléculas que reaccionan químicamente entre sí, pero estas partículas tienen la diferencia de evidenciar el comportamiento dual indicado anteriormente.

De esta manera, el equipo de investigación diseñó esferas con la proporción justa en sus mitades hidrofóbicas para lograr su atracción, pero que a la vez pueden conservar el suficiente dinamismo para permitir el movimiento, cambio y crecimiento del grupo de esferas de coloide.

Aspectos a seguir estudiando

La rigidez de las estructuras desarrolladas a modo de supermoléculas helicoidales varía continuamente, mostrando por ejemplo diseños desordenados, o la única actividad de pequeños grupos o, incluso, grandes concentraciones de máxima complejidad. Una de las ventajas de estas supermoléculas es su tamaño.

Al ser lo suficientemente grandes como para observar su comportamiento en tiempo real usando un microscopio, los investigadores pueden apreciar el momento en el cual las esferas se unen y van creciendo los grupos, ya sea a partir de esferas individuales que se juntan o a través de la fusión entre pequeños grupos.

Las diferentes configuraciones estructurales creadas de modo natural podrían ser aprovechadas para el desarrollo de nuevos materiales inteligentes. En ese caso, los ingenieros podrían diseñar formas útiles que la naturaleza no elegiría, apreciando y optimizando la metodología desplegada.

En el mismo sentido, los cálculos teóricos y simulaciones por ordenador efectuados en el marco de la investigación han evidenciado que las estructuras helicoidales más comunes no son aquellas que resultarían más favorables desde el punto de vista energético. Por el contrario, las esferas se agrupan de una manera óptima y funcional en términos cinéticos.

De aquí en adelante, los especialistas esperan seguir estudiando las propiedades coloidales, con el propósito de optimizar la ingeniería de estructuras. Por ejemplo, el desarrollo de partículas de diferentes tamaños o formas podría propiciar la creación de supermoléculas con un mayor control sobre su formación. Este trabajo fue apoyado por el Department of Energy de los Estados Unidos y la National Science Foundation.

Fuente: www.tendencias21.net

martes, 14 de diciembre de 2010

Un nuevo tipo de vidrio resistente a explosiones

 
Sería vital para disminuir accidentes mortales, según sus creadores

Un grupo de ingenieros de la University of Missouri y de la University of Sydney (Australia) se encuentra desarrollando actualmente una nueva tipología de vidrio capaz de resistir explosiones, a partir de una beca otorgada por el Department of Homeland Security's Science and Technology Directorate (S&T) de Estados Unidos. El adelanto sería clave para evitar muchas muertes o accidentes graves durante ataques terroristas contra edificios o desastres naturales como tornados o huracanes. Por Pablo Javier Pìacente.
La rotura de vidrios y las lesiones causadas por los fragmentos de este material que se desprenden durante una explosión son una de las principales causas de muerte en el marco de un atentando o un desastre natural. Frente a esto, un grupo de ingenieros de la University of Missouri y de la University of Sydney (Australia), gracias a una beca del Department of Homeland Security's Science and Technology Directorate (S&T), trabaja en un nuevo tipo de vidrio capaz de resistir estos accidentes.

Las estadísticas marcan que durante un huracán, un tornado o un ataque con bombas, entre otros incidentes similares, una de las principales causas de lesiones y de accidentes fatales se relaciona con los fragmentos de vidrio que se desprenden desde las ventanas y otras estructuras.

Es que cualquier tipo de explosión o los vientos de gran intensidad pueden causar que las ventanas de los edificios se hagan añicos, arrojando pedazos irregulares de vidrio en todas las direcciones. Por ejemplo, un informe del Pentágono sobre el atentado de 1996 a las Torres Khobar en Arabia Saudita señaló que 12 de las 19 muertes registradas estuvieron directamente relacionadas con la fragmentación de vidrios.

Más del 90% de los heridos sufrieron laceraciones provocadas por los trozos de vidrios que se desprendieron durante la explosión, siendo muchas de ellas de gravedad. El nuevo vidrio desarrollado es más ligero, delgado e incoloro y, además, es lo suficientemente resistente como para soportar la fuerza de una explosión, un terremoto, huracanes o vientos de suma intensidad.

Mayor funcionalidad

En la actualidad existen vidrios resistentes a este tipo de agresiones, como los ubicados en los vehículos de los jefes de estado o en las ventanas de los edificios gubernamentales o militares más importantes. Sin embargo, estas tecnologías insumen un grosor y un costo en los vidrios que imposibilita su uso en una ventana normal.

De esta manera, no podrían reemplazar a las ventanas de vidrio estándar en las estructuras actuales. El nuevo vidrio resistente a explosiones presenta capas de polímero puro, un compuesto plástico que tiene una capa intermedia de polímero reforzado con fibras de vidrio, registrando solamente un cuarto de pulgada de espesor.

Según los ingenieros a cargo del proyecto, una reciente prueba del material que incluyó una pequeña explosión sobre un panel de vidrio, arrojó resultados ampliamente satisfactorios. La investigación motivó recientes artículos en los medios especializados Physorg.com y Homeland Security Newswire, entre otros.

El panel es una capa de plástico reforzado con vidrio, que se ubica entre dos hojas delgadas de vidrio. La extrema delgadez de las fibras, concretamente de entre 15 y 25 micrómetros de diámetro, un grosor que es aproximadamente la mitad del que posee un cabello humano típico, es uno de los factores que facilita el éxito de la nueva tipología.

Diseños accesibles

Asimismo, mientras el vidrio tradicional a prueba de explosiones presenta una tonalidad verdosa, la resina de polímero utilizada en este nuevo enfoque permite que el cristal sea transparente y absolutamente incoloro. Al mismo tiempo, aunque el nuevo diseño será similar en cuanto a costos a los actuales paneles de vidrio a prueba de explosiones si consideramos solamente el material, su menor grosor y peso marcarán la diferencia.

Es que al ser más delgado y liviano permitirá su incorporación en los marcos de ventanas estándar, por ser mucho más práctico y rentable para instalar. Su utilización comercial, en consecuencia, tendrá amplias posibilidades de desarrollo, permitiendo el acceso a la población en general.

De esta manera, podrán estructurarse diseños a un precio asequible, con paneles sencillos de instalar que permitirán el desarrollo de ventanas resistentes a explosiones en todo tipo de estructuras civiles convencionales, protegiendo las vidas de sus ocupantes contra múltiples amenazas y riesgos.

Hasta el momento, el nuevo vidrio ha sido probado con prototipos a pequeña escala. Próximamente se iniciarán testeos en los cuales el tamaño de los paneles de vidrio se aumentará de dos a cuatro veces, para determinar así el efecto de las dimensiones del material sobre su resistencia a las explosiones. Se espera que en tres o cuatro años puedan estar disponibles en forma comercial paneles resistentes a explosiones con un tamaño de 48 por 66 pulgadas.